El vino ya no se limita a deleitar el paladar, se visualiza hoy como algo más que un placer gastronómico y se ha convertido en una terapia para la salud. De acuerdo a estudios médicos, el consumo moderado de vino es beneficioso para la salud (se aconsejan no beber más de dos copas diarias) ya que previene del riesgo de accidente cerebro vascular (ACV) así como también la enfermedad de alzheimer. Por el contrario el consumo excesivo aumenta el riesgo de padecer un ACV hemorrágico y debe evitarse en personas con migrañas.
Los usos estéticos de los productos que derivan de la uva y el vino tuvieron sus comienzos en Bourdeaux, Francia, expandiéndose luego a Italia, donde logró mayor difusión y se expandió rápidamente al resto del mundo. Fue así como su utilización en centros de estética, se transformó en uno de los procedimientos más requeridos por los amantes de la belleza. Los beneficios de utilizar este noble fruto y sus extractos sobre la piel son múltiples, entre ellos retardar el envejecimiento cutáneo, mejorar la elasticidad de la piel, aumentar la vitalidad celular y disminuir los efectos del stress oxidativo.
Este tipo de tratamientos aumenta también la protección de la piel contra las agresiones ambientales y el humo. Uno de los componentes más conocidos de las semillas de la uva son los “polifenoles” a los cuales se les atribuye ser un potente antioxidante que previene y elimina los efectos nocivos del tiempo. Las diferentes técnicas combinan los inigualables efectos naturales de los extractos de vid, de la mejor cosecha, mezcladas con aceites esenciales, vitaminas y oligoelementos.
jueves, 21 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Piel en otoño
El verano nos pone tan lindas.. Con la piel bronceada se borran los defectos, parecemos más jóvenes, más radiantes y más sanas.
Pero, ¡ay!, la exposición a los rayos solares y al aire libre del verano tiene sus consecuencias en otoño. Y además, a ello se suman otros enemigos de la lozanía del cutis, como el cloro de las piscinas, el aire acondicionado o los cambios bruscos de temperatura e incluso la "depre" postvacacional.
Las principales consecuencias son la deshidratación y el envejecimiento de la piel de la cara. El cutis se ve reseco, sin brillo, flácido y con manchas. Es momento de limpiar a fondo, exfoliar y nutrir.Cuatro indicaciones shock posverano
Peeling
Es un procedimiento destinado a retirar parte de la superficie de la piel, afinándola, para estimular su renovación y la formación de colágeno, que es la sustancia que más sufre las radiaciones solares transformándose en fibras de mala calidad. Para esto se aplican distintos ácidos, en concentraciones variables, utilizados en dermatología estética.
Antes de someterse a un peeling es muy importante saber con qué tipo de ácido y con qué expectativa, de parte del profesional, se va a realizar ese procedimiento.
Los indicados en otoño son los superficiales, al comienzo, y los medios, poco antes del invierno. Los primeros se realizan con alfahidroxiácidos: ácidos glicólico, mandélico, y eventualmente ácido cítrico o málico (de éstos, el más común es el glicólico). Los peelings medios suelen realizarse combinando alfahidroxiácidos con betahidroxiácidos, lo que se ha denominado el alfabetapeel .
¿Cómo se realiza?
En consultorio: se tiende a desengrasar el rostro con acetona y a partir de ahí se colocan los los ácidos, con pincel o hisopo, controlando el tiempo. La duración promedio de un peeling con ácido glicólico es de 3 a 5 minutos. Mientras tanto, puede airearse la cara con ventiladores específicos, a fin de mejorar el confort y la aceptación del procedimiento. Por último, se hace la neutralización con soluciones que antagonizan la acción del ácido.
Pulidos
Físicos o mecánicos, mejoran la superficie de la epidermis y varían su profundidad de acuerdo con las células que arrastren.
¿Qué técnicas se usan?
Una muy sencilla y eficaz es la microdermoabrasión, en la que se utilizan microcristales de silicio.
La punta de diamante es otra buena opción: ejerce una presión negativa sobre la piel produciendo un efecto de succión que retira la capa córnea en forma pareja.
Estos dos procedimientos pueden combinarse con ácidos suaves que acentúan el tratamiento.
Se sugiere realizarlos una o dos veces por mes en esta época del año.
Mesoterapia
Es una técnica muy directa que también sirve para mejorar la piel de la cara. Se aplica mediante microinyecciones locales. Hay que tener en cuenta que el procedimiento produce una sensación similar a picaduras de mosquitos, la que persiste algunas horas luego de la aplicación.
¿Qué opciones existen?
Las técnicas pueden ser:
Punto por punto, método que se aplica con la ayuda de un inyector electrónico.
Neppage, que consiste en pinchar a mano de manera muy superficial. No es tan molesto, pero incorpora menos cantidad de sustancia.
¿Qué sustancias activas se utilizan?
Acido hialurónico para la hidratación y la reconstitución de las fibras que sostienen los tejidos de la piel.
DMAE (dimetilaminoetanol), que produce un efecto de brillo, luminosidad y mejora la textura y la flacidez.
Activos símil botox (heptapéptido y octapéptido), que mejoran las arrugas de expresión.
Xadene, partículas de ADN de origen vegetal. Se utiliza para mejorar la turgencia cutánea.
Conjontyl, un derivado del silicio que tiene un rol estructural en el aumento del grosor y la capacidad de retener el agua de la piel.
¿Con qué frecuencia se realizan?
Al inicio, una vez por semana, pero en la mayoría de los pacientes la frecuencia habitual es una vez al mes.
Los láseres y la luz pulsada (IPL)
Los efectos son muy marcados en la renovación del colágeno por medio de estas técnicas: aportan gran luminosidad a la piel y mejoran sensiblemente su aspecto.
Láser: se trata del empleo de luz. Los equipos suelen denominarse de acuerdo con el elemento que la genera. Por este motivo se los identifica como láser de CO2 (el más antiguo), de erbium, de alexandrite, de diodo y más.
IPL (Intense Pulsed Light) es una variante técnica del láser (si bien, estrictamente hablando, no pertenece a su familia).
¿Con qué frecuencia se debe aplicar?
Las sesiones pueden repetirse mensualmente y deben considerarse entre 4 y 8 para obtener un efecto completo.
¿Qué tratamiento puede hacerse en el hogar?
Hay que tener cremas indicadas según el tipo de piel. Básicamente, una emulsión de limpieza oil free (libre de grasa), una crema o emulsión hidratante para el día, con pantalla, y otra nutritiva y para párpados.
¿Qué principios activos deben contener las cremas en esta época del año?
Existe infinidad de productos en la lista de cremas anti-age. Lo mejor es confiar en la sugerencia del especialista e ir monitoreando la evolución en el curso del tiempo.
El ácido retinoico. Es un derivado ácido de la vitamina A que se utiliza para el tratamiento del envejecimiento en concentraciones que son variables entre el 0,01% y el 0,2%. La recomendación suele ser comenzar con porcentajes bajos (0,015-0,010%) y luego de un par de meses (al comenzar el invierno) ir escalando la dosis.
Los alfahidroxiácidos. Entre otros, el ácido glicólico (derivado de la caña de azúcar), el mandélico (procedente de las almendras) y el cítrico (presente en el limón y en frutas similares). Por eso, este grupo es conocido como “de los ácidos frutales”.
La furfuryl adenina, distintas formas de vitamina C y –lo nuevo– factores biológicos tales como los denominados growth factors, o incluso la SOD (superóxido-dismutasa), de marcadas acciones antioxidantes y renovadoras de la epidermis.
El antarcticine. Es una glicoproteína extraída de una bacteria de la Antártida que incrementa la formación de colágeno. Contiene efectos reestructurantes y antiarrugas.
Una regla de oro
Nada es milagroso. El resultado dependerá no sólo de hacer una combinación adecuada de los distintos métodos indicados por el especialista, sino también de la constancia que se tenga para reali
Cuatro consejos para estar actualizada
1.- El DIME es una droga de los últimos años que, combinada con el ácido hialurónico en mesoterapia, da buenos resultados.
2.- Se pueden realizar multipeelings combinando distintos tipos de ese procedimiento, entre ellos, el de los ácidos pirúvico y retinoico. Hay que considerar, dentro del tratamiento, la limpieza e hidratación, que deja la piel preparada para el invierno.
3- Después de la mesoterapia, una máscara descongestiva logra reducir la temperatura de la superficie de la piel.
54- Usar como mínimo un fotoprotector 50 , al finalizar los tratamientos, pues previene la aparición de manchas. Hay que recordar que el invierno –por la menor exposición al sol y a las bajas temperaturas– es la estación ideal para las prácticas dermatológicas y cosmiátricas más intensivas.
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