El vino ya no se limita a deleitar el paladar, se visualiza hoy como algo más que un placer gastronómico y se ha convertido en una terapia para la salud. De acuerdo a estudios médicos, el consumo moderado de vino es beneficioso para la salud (se aconsejan no beber más de dos copas diarias) ya que previene del riesgo de accidente cerebro vascular (ACV) así como también la enfermedad de alzheimer. Por el contrario el consumo excesivo aumenta el riesgo de padecer un ACV hemorrágico y debe evitarse en personas con migrañas.
Los usos estéticos de los productos que derivan de la uva y el vino tuvieron sus comienzos en Bourdeaux, Francia, expandiéndose luego a Italia, donde logró mayor difusión y se expandió rápidamente al resto del mundo. Fue así como su utilización en centros de estética, se transformó en uno de los procedimientos más requeridos por los amantes de la belleza. Los beneficios de utilizar este noble fruto y sus extractos sobre la piel son múltiples, entre ellos retardar el envejecimiento cutáneo, mejorar la elasticidad de la piel, aumentar la vitalidad celular y disminuir los efectos del stress oxidativo.
Este tipo de tratamientos aumenta también la protección de la piel contra las agresiones ambientales y el humo. Uno de los componentes más conocidos de las semillas de la uva son los “polifenoles” a los cuales se les atribuye ser un potente antioxidante que previene y elimina los efectos nocivos del tiempo. Las diferentes técnicas combinan los inigualables efectos naturales de los extractos de vid, de la mejor cosecha, mezcladas con aceites esenciales, vitaminas y oligoelementos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Etiquetas
- Alimentacion (2)
- Alimentación (3)
- cremas (3)
- nutriciòn (2)
- psicologia (1)
- Psicologìa (1)
- Radiofrecuencia (4)
- salud (2)
- Tratamientos faciales (2)
- Videos (1)

No hay comentarios:
Publicar un comentario