domingo, 10 de enero de 2010

bebès y sol


Lo primero que debemos recordar y aplicar sin excepción es la siguiente regla para la exposición solar:

• Recién nacidos y bebés menores de 6 meses no deben ser expuestos directamente al sol.
• Bebés de más de 6 meses y hasta los 3 años: Pueden exponerse pero con sumo cuidado (ver consejos más abajo), por períodos cortos y utilizando un factor de protección de amplio espectro FPS 40 o mayor.
• Mayores de 3 años: Deben exponerse al sol ya que es un productor de vitamina D pero no deben exponerse a un bronceado intenso, eritemas (enrojecimiento) o quemaduras. Deben adecuar el FPS de su protector solar a su fototipo de piel.

Consejos útiles para hacer la exposición de bebés y niños pequeños solar más segura:

• Aplique el Protector Solar en forma abundante al menos 15 minutos antes de salir al sol. Vuelva a aplicarlo cada dos horas, ya que el sudor y la fricción contra las toallas pueden quitar el producto de la piel. Los niños traspiran más que los adultos por lo que es necesario que esté pendiente. Reaplique inmediatamente después de largas inmersiones, incluso si su protector es resistente al agua.
• La aplicación debe ser completa y pareja. Esto incluye la cara, labios, manos, pies, cuello y orejas. Las partes más vulnerables de su cuerpo son los lugares que no están expuestos normalmente a la luz solar.
• Evite la exposición directa entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde cuando la radiación solar es mayor. Si tiene que salir entre esas horas, cubra a su hijo con ropa liviana de colores claros, sombrero y aplique abundante protector solar. Planifique las horas de juego y actividades al aire libre antes de las 10 o después de las 4 de la tarde.
• Tenga presente lo siguiente:
o Las nubes y la niebla no protegen la piel de los rayos ultravioletas. Protéjalo adecuadamente incluso en días nublados
o Los rayos UV aumentan al aumentar la altitud. Tenga especial atención en zonas montañosas.
o El pasto, la tierra, el agua, la nieve, la arena y la espuma de mar reflejan desde un 10% hasta 80% de la radiación ultravioleta.
• El uso de protectores solares no previene la insolación.
• Controle que su hijo ingiera agua en cantidad suficiente. Es muy importante que permanezca bien hidratado.
• No espere hasta que sienta incomodidad antes de tomar una acción preventiva. La mejor forma de protección es la defensa. Una vez que se produjo la quemadura, el daño ya está hecho. Consulte a su pediatra o dermatólogo cuando observe quemaduras profundas, ampollas, llagas, fiebre u otras reacciones anómalas.
• Tenga presente que los productos de “Protección Total” no existen a pesar de que es frecuente encontrarlos en el mercado, no hay ningún producto solar que proteja completamente contra los rayos UV.

ATENCION MAMÁS: Es un mito que se requiera grandes exposiciones solares para evitar la deficiencia de Vitamina D. Lo cierto es que algo de radiación UV es esencial para el cuerpo ya que estimula la producción de vitamina D. Pero de cinco a quince minutos de exposición casual de sol en manos, cara y brazos dos o tres veces a la semana durante los meses de verano es suficiente para mantener altos los niveles de vitamina D.

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